martes, 13 de diciembre de 2011
Diego Fernán "No le pidas peras a un posmo" (Video clip)
Del disco "Son posmo" (2011). Con Manuela Castel, Guillermo Rocha, Sylvain Germano, Gloria Almán, Ángel Cisternas, Julieta Siu. Edición: Augusto Stankiewicz, Fotografía: Silvina Fassino, Coguión: Daniel Pedace, Guión y dirección: Diego Fernán
domingo, 11 de diciembre de 2011
“Son Posmo” el nuevo trabajo músical de Diego Fernán (Nota en Todo provincial)
TP.- Nacido en Carlos Casares, amante del cine y de la música. Artista de nacimiento. Diego Fernandez (nombre artístico Fernán), lleva en la sangre la cultura, el humor y la magia de lo creativo. Desde muy chico pinta, canta, escribe poemas, versos y guiones. Hoy, comenzando su tercer década de vida, con varios demos y experimentos no difundidos, presentará su primer disco musical.”Son Posmo”. “En el disco convive el folclore con el pop sixties, entre otros, o los efectos electrónicos con el sonido más puro de una guitarra” afirma, en exclusivo para TodoProvincial.com.ar, Diego Fernan.
¿Este es tu primer trabajo músical o ya hiciste otros?
Sí, éste es el primero. Lo que tengo previo son demos, experimentos que no difundí pero que son el escalón indudable para llegar al primer disco.
¿Desde cuando te dedicas a la música?
Recuerdo ya hacer melodías a los 8 años. Pero empecé a manosear la guitarra a los 17 años, bastante tarde, digamos, pero que en definitiva sirvió para cristalizar un camino que me era necesario. Ni bien supe tres o cuatro acordes, empecé a hacer canciones. Después se fueron complejizando un poco más, hasta llegar a la empresa quijotesca, para grabar un disco.
Con respecto a Son Posmo ¿Cuanto hace que venís trabajando en este proyecto?
Es incalculable porque hay canciones que están allí y compuse hace muchos años. Luego vino el proceso en que se hacen los arreglos, que es lo más largo, y el proceso de grabación, hasta llegar finalmente a la mezcla. Es decir que entre pitos y flautas, con el perdón de la expresión, debe e haber llevado... cinco años.
¿A que se debe el nombre “Son Posmo”?
La idea de la posmodernidad en el arte siempre me atrapó, por aquello, principalmente de que hay una mezcla de géneros musicales y todos están a un mismo nivel, se borran ciertos límites. También esa mirada nostálgica hacia el pasado, se utiliza mucho la cita, por ejemplo, que es generalmente irónica, así como también la ausencia de una verdad: el artista despliega su mundo, hace lo que le sale y nada es cierto, ni lo previo ni lo suyo.
¿Que tipo de música es la que propones desde tu trabajo discográfico?
Bueno, siguiendo ese concepto, en el disco convive el folclore con el pop sixties, entre otros, o los efectos electrónicos con el sonido más puro de una guitarra.
¿Cuales son tus referentes musicales en los cuales te apoyas teóricamente para llevar a cabo un disco como Son Posmo?
Soy un melómano. Pero ahí está todo. Quizá componés una zamba con la guitarra que suena como una zamba. Pero ¿quién sabe? Quizá en el arreglo tomás recursos del pop, de la música clásica, del jazz, de los Wawancó... nunca lo sabés. Valoro todo lo que está hecho con autenticidad, ahí está la posta, no lo que se editó porque se debió cumplir un contrato, o agradar a un profesor, a algún amor pasajero o se puso de moda. De todos modos sé que mi origen viene más del folclore o el tango, que del rock, que es la música hegemónica e ineludible. Soy un cantautor, es un rótulo que me cae simpático, alguien que cuenta cosas.
Por último: ¿Lo vas a estar presentando en algún lugar?
Estamos armando el show. Por supuesto, todo es difícil, pero grato. Habrá más información para Todoprovincial, (risas), pero por el momento no podemos adelantar más que eso.
¿Este es tu primer trabajo músical o ya hiciste otros?
Sí, éste es el primero. Lo que tengo previo son demos, experimentos que no difundí pero que son el escalón indudable para llegar al primer disco.
¿Desde cuando te dedicas a la música?
Recuerdo ya hacer melodías a los 8 años. Pero empecé a manosear la guitarra a los 17 años, bastante tarde, digamos, pero que en definitiva sirvió para cristalizar un camino que me era necesario. Ni bien supe tres o cuatro acordes, empecé a hacer canciones. Después se fueron complejizando un poco más, hasta llegar a la empresa quijotesca, para grabar un disco.
Con respecto a Son Posmo ¿Cuanto hace que venís trabajando en este proyecto?
Es incalculable porque hay canciones que están allí y compuse hace muchos años. Luego vino el proceso en que se hacen los arreglos, que es lo más largo, y el proceso de grabación, hasta llegar finalmente a la mezcla. Es decir que entre pitos y flautas, con el perdón de la expresión, debe e haber llevado... cinco años.
¿A que se debe el nombre “Son Posmo”?
La idea de la posmodernidad en el arte siempre me atrapó, por aquello, principalmente de que hay una mezcla de géneros musicales y todos están a un mismo nivel, se borran ciertos límites. También esa mirada nostálgica hacia el pasado, se utiliza mucho la cita, por ejemplo, que es generalmente irónica, así como también la ausencia de una verdad: el artista despliega su mundo, hace lo que le sale y nada es cierto, ni lo previo ni lo suyo.
¿Que tipo de música es la que propones desde tu trabajo discográfico?
Bueno, siguiendo ese concepto, en el disco convive el folclore con el pop sixties, entre otros, o los efectos electrónicos con el sonido más puro de una guitarra.
¿Cuales son tus referentes musicales en los cuales te apoyas teóricamente para llevar a cabo un disco como Son Posmo?
Soy un melómano. Pero ahí está todo. Quizá componés una zamba con la guitarra que suena como una zamba. Pero ¿quién sabe? Quizá en el arreglo tomás recursos del pop, de la música clásica, del jazz, de los Wawancó... nunca lo sabés. Valoro todo lo que está hecho con autenticidad, ahí está la posta, no lo que se editó porque se debió cumplir un contrato, o agradar a un profesor, a algún amor pasajero o se puso de moda. De todos modos sé que mi origen viene más del folclore o el tango, que del rock, que es la música hegemónica e ineludible. Soy un cantautor, es un rótulo que me cae simpático, alguien que cuenta cosas.
Por último: ¿Lo vas a estar presentando en algún lugar?
Estamos armando el show. Por supuesto, todo es difícil, pero grato. Habrá más información para Todoprovincial, (risas), pero por el momento no podemos adelantar más que eso.
viernes, 17 de junio de 2011
lunes, 27 de diciembre de 2010
DISCO: "SON POSMO"
domingo, 25 de abril de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
CÓMO MUEREN LAS HADAS (2009)
Autor e intérprete: Diego Fernán
Dirección: Maricel Farías
Espacio 44, La Plata.

Fragmento de “Cómo mueren las hadas”:
(...) Nos predispusimos a observar entonces, cómo el galán se comía un durazno sin morder, un panal… con miel encantada!… Por un gesto de él nos dimos cuenta de que cuando ella solita empezó a cabalgarlo, de espaldas a nosotros, él sintió la gravedad del cuerpo de Hada haciéndose ella completamente visible en el momento del éxtasis. Entonces pudimos ver claramente el color de su piel, de sus ojos, de su pelo. Hasta se oyó un suspiro dulcísimo. (Intenta oírlo) Pero terminado el coito, besó con ternura a Pastelito y volvió a desaparecer, dejando sólo el olor que dejan las mujeres hermosas al sudar. (Breve pausa) Cuando nos volvió la concienca de ese mundo mágico del deseo y el ensueño vimos al galán petrificado… sonriendo feliz, con su… ornamento enorme apuntando a la cámara. Creo que en ese momento todo cerró: había una luz en el rostro del cordobés, un velo que cuando se corrió prodigó una sonrisa: ese hombre al que nomás le interesaban las carreras de caballos y las putas había caído finalmente en el poder absorbente de Hada, ella le cambió su don, por la vida: él galán se había muerto de un infarto, pero con una sonrisa que nadie pudo cerrar, y en tamaña experiencia. Revelamos la película: ella había impreso su imagen en colores siendo que el negativo era, claro, en blanco y negro. Y la pasamos, muchas veces, durante horas (...).
Dirección: Maricel Farías
Espacio 44, La Plata.

Fragmento de “Cómo mueren las hadas”:
(...) Nos predispusimos a observar entonces, cómo el galán se comía un durazno sin morder, un panal… con miel encantada!… Por un gesto de él nos dimos cuenta de que cuando ella solita empezó a cabalgarlo, de espaldas a nosotros, él sintió la gravedad del cuerpo de Hada haciéndose ella completamente visible en el momento del éxtasis. Entonces pudimos ver claramente el color de su piel, de sus ojos, de su pelo. Hasta se oyó un suspiro dulcísimo. (Intenta oírlo) Pero terminado el coito, besó con ternura a Pastelito y volvió a desaparecer, dejando sólo el olor que dejan las mujeres hermosas al sudar. (Breve pausa) Cuando nos volvió la concienca de ese mundo mágico del deseo y el ensueño vimos al galán petrificado… sonriendo feliz, con su… ornamento enorme apuntando a la cámara. Creo que en ese momento todo cerró: había una luz en el rostro del cordobés, un velo que cuando se corrió prodigó una sonrisa: ese hombre al que nomás le interesaban las carreras de caballos y las putas había caído finalmente en el poder absorbente de Hada, ella le cambió su don, por la vida: él galán se había muerto de un infarto, pero con una sonrisa que nadie pudo cerrar, y en tamaña experiencia. Revelamos la película: ella había impreso su imagen en colores siendo que el negativo era, claro, en blanco y negro. Y la pasamos, muchas veces, durante horas (...).
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